Doctor, ¿Me receta algo para el vigor sexual?
A veces me dicen que cómo pudo tener tanta imaginación, y que de dónde saco el argumento para tantas historias, y yo siempre contesto lo mismo: “De la propia vida”. He encontrado algo más fascinante todavía, que las personas que llaman a los teléfonos de esos programas esotéricos que, aparte de costarles un riñón: “Si lo acierto, lo adivino”. Programas que a veces es difícil de creer que sean reales y no producto de alguna broma. -A usted le operaron de apendicitis ¿verdad? -Pues…no -Sí, sí, piense, piense un poco. A usted le operaron de apendicitis hace unos años. -Pues…..no -Bueno, pues… ¡le operarán! Y se quedan más anchos que largos, mientras que la pobre persona, que a lo mejor ha llamado para ver si su vecina le va a…









