Mi amada Barcelona… Yo sí tengo miedo
No me importa en absoluto reconocerlo y no creo que el hacerlo me convierta en una mujer menos fuerte. Sé que tengo miedo porque el pasado 17 de agosto lo tuve ¡y mucho! Cuando me encontré rodeada de gente que corría y gritaba aterrorizada, yo también corrí. En momentos de pánico y de confusión el sentido común y el raciocinio quedan totalmente anulados. Aún así, supongo que por la curiosidad innata que todos llevamos en la sangre, me paré un segundo y me volví. No había ninguna furgoneta blanca avanzando por mitad de la calle pero ¿y si venían uno o varios terroristas a pie disparando o acuchillando? No sería la primera vez. Vi el cielo abierto en forma de Banco de Santander y a unos ángeles vestidos de guardias de…









